lunes, 17 de noviembre de 2008

"Reflexion"

Llevo mucho tiempo pensando en si puedo evitar sentirme mal cuando alguien me defrauda y si tal vez no espero o exijo demasiado y he llegado a la siguiente conclusión: La gente da lo que puede dar.
Es, nuevamente, una cuestión de ignorancia. Porque ayudar o dar es un placer y un privilegio (solo da el que tiene) y cuanto más das, más recibes. Pero hay gente que aún no lo sabe y no "da" más de sí.
No se le puede pedir peras a un peral en flor. Paciencia.
Un fraseo ad libitum